Junio concluyó con más de mil muertes atribuidas a las altas temperaturas en España, al registrar un balance provisional de 1,029 fallecimientos, de los cuales un tercio ocurrió durante los cinco días de la primera ola de calor del año.
Esta cifra convirtió a junio en el período con mayor mortalidad por esta causa desde que comenzaron los registros en 2015 y representó el segundo récord consecutivo, luego de que mayo también alcanzara un máximo histórico para esa época con 123 decesos, según el Sistema de Moni-torización de la Mortalidad Diaria (MoMo).
Así, desde el inicio del periodo estival -que este sistema sitúa en el 15 de mayo, coincidiendo con la activación del plan calor por parte del Ministerio de Sanidad-, en nuestro país se han producido 1.152 defunciones vinculadas al exceso de temperatura, de las cuales, 1.029 han ocurrido en junio, 29 más que en 2017, año que hasta ahora registraba el máximo de la serie.
Cifras provisionales
Son cifras provisionales, ya que para que las estimaciones del MoMo sean más estables hay que esperar al menos una semana; tampoco son números reales de fallecimientos, puesto que lo que hace este sistema es una proyección estadística a partir de la información que diariamente le reportan el INE y la Aemet y la cruza con los fallecimientos observados y esperados para un determinado periodo de tiempo.
Bajo esta premisa, la primera ola de calor que tuvo lugar entre el 21 y el 25 de junio fue la causante del mayor número de defunciones por altas temperaturas: en esos días, se contabilizaron 353.
La inmensa mayoría de las muertes por exceso de temperaturas, más del 97 %, se debe al agravamiento de patologías previas y no directamente a golpes de calor; de hecho, prácticamente la totalidad de los fallecidos en junio (1.022) tenían más de 65 años, de los cuales 720 superaban los 85.
Por sexos, las mujeres fueron las principales afectadas, 624 frente a 405 hombres.
Fuente: EFE