Bolivia registró una nueva jornada de protestas masivas en La Paz que dejaron enfrentamientos entre manifestantes y policías antimotines, con gases lacrimógenos, piedras y cartuchos de dinamita, en una escalada de presión para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros —muchos de ellos con cascos, ponchos y banderas indígenas— partieron desde El Alto hacia el centro de la capital política, donde los accesos a la plaza de armas permanecen resguardados con rejas y cientos de efectivos. Se registraron al menos tres detenidos durante las jornadas.
La ciudad lleva tres semanas aislada por bloqueos de carreteras que han generado escasez de alimentos, combustibles y medicinas. Además, el gobierno reportó que cuatro personas murieron al no poder llegar de emergencia a centros médicos.
Paz, con apenas seis meses en el poder, enfrenta lo que los sectores movilizados describen como la peor crisis económica del país andino en cuatro décadas, marcada por reclamos de aumentos salariales, combustibles de calidad y estabilización de precios de la canasta básica familiar.
Fuente: Infobae