El cantante Geoffrey Royce Rojas, mejor conocido como Prince Royce abrió este miércoles un debate sobre la representación de la bachata en los Latin Grammy 2026, luego de cuestionar que ninguno de los cinco álbumes nominados en la categoría Mejor Álbum de Merengue y/o Bachata sea, según su análisis, un proyecto de bachata.
A través de sus historias de Instagram, el artista dominicano reconoció que las nominaciones a los premios son subjetivas y que ningún artista tiene garantizada una candidatura. Sin embargo, sostuvo que cuando una institución incorpora el nombre de un género y una cultura en una categoría también asume la responsabilidad de conocerlos, respetarlos y representarlos.
“Cuando una institución decide incluir el nombre de una cultura y de un género en una categoría, también asume la responsabilidad de conocerlos, respetarlos y representarlos”, expresó Royce.

La categoría de este año está integrada por “Música Para Bailar”, de Fariana; “Todo Llega”, de Manerra; “No Era El Plan”, de Gabriel Pagán; “Oye Eta Vaina”, de Covi Quintana, y “Chula”, de Techy. Así aparece en la lista oficial de nominados publicada por la Academia Latina de la Grabación.
A partir de esa selección, Royce afirmó que no encontró “ni un solo álbum de bachata” entre los nominados y calculó que aproximadamente el 15 % de la música contenida en esos proyectos corresponde al género. Ese porcentaje es parte del análisis planteado por el propio artista en su cuestionamiento público.
El cantante aclaró que su planteamiento no busca restarle mérito al merengue, sino cuestionar la presencia de la bachata dentro de una categoría que comparte oficialmente ambos géneros.
“Si ‘Bachata’ está en el nombre de la categoría, ¿dónde está la representación de la bachata?”, preguntó.
Royce también rechazó que la presencia de artistas dominicanos en la categoría pueda considerarse, por sí sola, una representación de la bachata. En su argumento, diferenció entre la nacionalidad de un intérprete y la identidad musical de un género.
“Ser dominicano es una nacionalidad. La bachata es un género, una cultura y una historia con identidad propia”, sostuvo.
El cuestionamiento llega el mismo día en que fueron anunciadas las nominaciones de la 27.ª edición de los Latin Grammy, cuya ceremonia está programada para el 12 de noviembre en Las Vegas.
Royce también planteó que la Academia Latina de la Grabación ha defendido históricamente que sus reconocimientos no deben determinarse únicamente por cifras de streaming, posiciones en listas o popularidad, sino por criterios de excelencia musical. A partir de ese principio, pidió que la discusión sobre la categoría también considere la representación efectiva de los géneros que aparecen en su denominación.
El artista llevó además su crítica hacia la percepción de que factores como relaciones personales, campañas o conexiones dentro de la industria puedan terminar teniendo peso en los reconocimientos, aunque no presentó pruebas específicas para sustentar esa acusación en su publicación.
Para Royce, el debate trasciende una eventual nominación personal. Su argumento central es que la bachata, después de décadas de evolución y expansión internacional, no debería aparecer únicamente en el nombre de una categoría, sino tener una presencia que corresponda con su identidad musical.
“La bachata merece más que estar incluida sobre el papel. Merece representación. Merece que se entienda. Y merece respeto”, concluyó.
Fuente: N Digital