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Fallece Margaret Hamilton, la ingeniera que hizo posible la llegada del hombre a la Luna

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Fallece Margaret Hamilton, la ingeniera que hizo posible la llegada del hombre a la Luna

Margaret Hamilton, la científica informática que lideró el desarrollo del software que permitió las misiones tripuladas del programa Apolo de la NASA y contribuyó a la llegada del hombre a la Luna, falleció a los 90 años, informó este jueves el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Hamilton dejó una huella decisiva en la historia de la exploración espacial al encabezar el equipo responsable de programar los sistemas informáticos utilizados en las misiones Apolo, una labor que contribuyó a que Estados Unidos alcanzara uno de los mayores hitos científicos del siglo XX.

«Durante más de dos décadas en el MIT, Hamilton abrió nuevos caminos en la informática y la ingeniería. Su trabajo revolucionario incluyó liderar el equipo que programó los primeros ordenadores que llevaron a los seres humanos a la Luna», destacó la institución en un comunicado.

Al recordar su experiencia como ingeniera de software en el MIT, donde trabajó en el programa Apolo, Hamilton describió aquella etapa como una oportunidad excepcional para quienes participaron en el desarrollo de una tecnología que apenas comenzaba a consolidarse.

«Mirando atrás, fuimos las personas más afortunadas del mundo», expresó la científica, quien también resumió el desafío de aquellos años con una frase: «No había más remedio que ser pioneros».

Una pionera de la ingeniería de software

Hamilton contribuyó a establecer la ingeniería de software como una disciplina con identidad propia, en una época en la que la informática todavía estaba en sus primeras etapas. Durante su trayectoria, fue autora de más de 130 publicaciones y desarrolló una carrera que posteriormente la llevó a convertirse en empresaria del sector tecnológico y directora ejecutiva.

Su trabajo recibió numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla Presidencial de la Libertad, concedida en 2016 por el entonces presidente estadounidense Barack Obama, la máxima distinción civil de Estados Unidos.

La mención del galardón destacó que Hamilton definió nuevas formas de desarrollar software y ayudó a impulsar una industria que transformaría la historia de la humanidad. También resaltó que su arquitectura de software hizo posibles avances fundamentales para que Estados Unidos llegara a la Luna.

Olivier de Weck, profesor de la cátedra del Programa Apolo y director interino del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT, subrayó la dimensión de su legado al señalar que calificarla como pionera o adelantada a su tiempo no era suficiente para describir sus aportes.

De Weck explicó que Hamilton no solo desarrolló código avanzado cuando la ingeniería de software apenas comenzaba a tomar forma, sino que también dirigió un equipo que utilizó aquella tecnología para construir uno de los sistemas más complejos creados hasta entonces.

Una carrera dedicada a prevenir errores

Nacida en 1936 en Paoli, Indiana, Hamilton comenzó a estudiar matemáticas en la Universidad de Michigan en 1955. Posteriormente, se trasladó al Earlham College, donde obtuvo en 1958 una licenciatura en matemáticas, con una especialización secundaria en filosofía.

Se incorporó al MIT en 1959 y permaneció vinculada a la institución hasta mediados de la década de 1970. Durante esos años, su trabajo estuvo orientado al desarrollo de sistemas informáticos capaces de responder a las exigencias de las misiones espaciales tripuladas.

Según De Weck, Hamilton fue una fuente de inspiración para generaciones de informáticos e ingenieros, gracias a una carrera centrada en prevenir errores y en lo que ella denominaba «gestionar lo desconocido».

El académico sostuvo que la científica también encarnó un modelo de liderazgo basado en el ejemplo y contribuyó a establecer prácticas de ingeniería de software fundamentadas en la resolución de problemas y la ingeniería de sistemas, cuyos beneficios continúan vigentes.

Su legado permanece ligado a uno de los episodios más trascendentales de la exploración espacial y al desarrollo de principios informáticos que ayudaron a sentar las bases de la tecnología moderna.

Fuente: Nuevo Diario