París.- Francia se enfrenta este martes a una jornada que se teme más complicada que la del lunes por la llegada de una nueva ola de calor a la zona del megaincendio declarado a las puertas de Burdeos, que ha quemado ya 42.000 hectáreas y ha obligado a evacuar a más de 200.000 personas, aunque en la víspera no avanzó.
Las autoridades advirtieron de que el aumento previsto de las temperaturas, unido a una caída de la humedad ambiental, podría complicar las labores de extinción en el departamento de Gironda, donde el incendio sigue sin control, pero está «globalmente estable» al no sumar nuevas hectáreas quemadas, según el último informe facilitado por la prefecta (delegada del Gobierno) de Nueva Aquitania y Gironda, Sophie Brocas.
No obstante, Brocas advirtió de que la situación «sigue siendo muy impredecible», ya que la región entra este martes en alerta amarilla por ola de calor, con temperaturas esperadas de 37 grados y vientos de hasta 40 kilómetros por hora esta tarde, mientras que podrían acercarse a los 40 grados el miércoles.
Las autoridades francesas atribuyen parte de la virulencia e imprevisibilidad del megaincendio de Gironda a las llamadas ´tormentas de fuego´ un fenómeno hasta ahora prácticamente desconocido en el país en el que el propio incendio genera una gigantesca nube capaz de crear vientos, lanzar brasas a gran distancia y provocar nuevos focos.
«Nos enfrentamos a un fenómeno increíble, inédito y desconocido», afirmó la prefecta de Gironda, después de que el incendio provocara por segundo día consecutivo una de estas enormes nubes, marcando «un cambio de dimensión» en la evolución del fuego.
El fenómeno, conocido científicamente como pirocumulonimbo, es muy cercano para los especialistas que estudian los grandes incendios forestales en países como Australia, Canadá o Estados Unidos.
Según explicó ante la prensa el director del Servicio Departamental de Bomberos y Rescate (SDIS) de Gironda, Marc Vermeulen, el incendio entró el viernes en una fase convectiva. El calor extremo generado por las llamas levantó una inmensa columna de aire cargada de humo, cenizas y vapor de agua, que dio lugar primero a un pirocúmulo, una nube formada sobre el incendio, y después evolucionó hasta convertirse en un pirocumulonimbo.
Si el incendio es lo bastante intenso y la atmósfera reúne las condiciones adecuadas, esa nube puede crecer hasta convertirse en una auténtica tormenta alimentada por el propio fuego y capaz de generar su propia meteorología.
El pirocumulonimbo crea entonces fuertes corrientes de aire que alteran la dirección del viento, alimentan aún más las llamas y vuelven imprevisible su avance.
También puede lanzar brasas incandescentes a cientos de metros, e incluso a kilómetros del frente principal, lo que provoca nuevos focos y, en algunos casos, genera rayos secos capaces de originar más incendios.
Evacuados otros 4.000 turistas de varios cámpines
Vermeulen ha revelado que el riesgo asociado a este fenómeno llevó a acelerar las evacuaciones de las poblaciones situadas entre el frente de las llamas y en el área metropolitana de Burdeos, ante la posibilidad de que surgieran nuevos focos lejos del incendio principal.

Además, ante a llegada de una nueva ola de calor, las autoridades han acordado la evacuación en esta jornada de unos 4.000 turistas que se encuentran en cámpines y residencias de la localidad de Lacanau, con carácter preventivo.
Cerca de 220.000 personas en 23 municipios en una amplia zona que va de la bahía de Arcachon hasta las proximidades de la ciudad de Burdeos, siguen desalojadas de sus residencias
Junto a las evacuaciones, otra de las consecuencias de este megaincendio, que ha calcinado 240 viviendas, es el cierre de unas 13.000 empresas, lo que significa que unos 130.000 empleados no pueden trabajar.
Muchas vías de comunicación en la región de Burdeos están cerradas, como la autopista A63 en dirección de la frontera española.
También continúan las restricciones al transporte . Este martes seguirá interrumpida la circulación de los trenes de alta velocidad al sur de Burdeos, salvo los servicios con destino a Agen y Toulouse.
Mientras, se han suspendido las actividades de las colonias de vacaciones y prohibido los eventos deportivos y culturales, así como las actividades náuticas y la navegación en el lago de Cazaux-Sanguinet.
Estabilizado el incendio en Las Landas
Actualmente combaten este megaincendio 2.750 bomberos, 1.500 militares, 1.440 efectivos de otras fuerzas de seguridad y 18 recursos aéreos, entre los que se incluye un avión militar A400M adaptado para lanzar liquido retardante.
Las próximas semanas seguirán siendo difíciles, advirtió el presidente francés, Emmanuel Macron, al visitar el centro operativo de los bomberos en la zona afectada el lunes.

Macron pidió mantener el esfuerzo colectivo frente a los incendios y confirmó que el fuego declarado en el departamento vecino de Las Landas ha quedado estabilizado.
La evolución de ese incendio permitió contener su avance durante las últimas 24 horas, aunque con unas 500 hectáreas adicionales quemadas y un comportamiento considerado más favorable para los equipos de emergencia, que lograron frenar nuevos focos importantes.
Eso posibilitó que unas 15.000 personas pudieran regresar el lunes por la noche a sus viviendas en Las Landas tras la estabilización del incendio, que ha calcinado 3.600 hectáreas y cerca de 200 edificios.
Más de 116.000 hectáreas quemadas en lo que va de año
Desde comienzos de 2026, los incendios forestales han arrasado ya más de 116.000 hectáreas en Francia, un nuevo récord que supera ampliamente el registrado durante el verano de 2022, según el Ministerio de las Fuerzas Armadas, responsable de la coordinación de la seguridad civil.

El incendio de la bahía de Arcachón ha provocado la evacuación de unas 220.000 personas, en una de las mayores operaciones de este tipo realizadas en el país.
El Gobierno anunció que las aseguradoras asumirán los costes de realojamiento de los evacuados en Gironda, Las Landas y el departamento mediterráneo del Var.
En otros frentes, las autoridades informaron de que los rebrotes del incendio del Gros Bessillon, en el Var, quedaron controlados al término de la jornada. El fuego sigue activo en Córcega, mientras que el declarado en los Altos Alpes ha sido estabilizado después de arrasar unas 510 hectáreas.
Además, la jornada dejó la muerte de un bombero voluntario de 38 años en el departamento de Bocas del Ródano, después de que el camión cisterna que conducía sufriera una salida de la vía al norte de Arlés.
En Gironda, se contabilizan hasta la fecha 88 bomberos heridos, según las autoridades.
Fuente: EFE