
Santiago.– La muerte de una joven de 32 años, identificada como Angélica Geraldin Hernández, durante un procedimiento de liposucción en una clínica estética del sector Los Jardines, ha desatado indignación y fuertes cuestionamientos por parte de sus familiares, quienes denuncian posibles irregularidades en el manejo del caso.
Hernández, residente en Santiago Oeste, se sometía por primera vez a una cirugía estética en el centro conocido como Diosa, ubicado en la calle República del Líbano.
Según relató su prima, Ámbar Sánchez, la familia fue contactada por el personal del centro indicándoles que la paciente se había complicado. Sin embargo, al llegar al lugar, les informaron que ya había fallecido, sin ofrecer explicaciones claras sobre lo ocurrido.
A esta situación se suma un elemento que ha generado aún más preocupación: en las afueras del establecimiento se observa un letrero borroso. El mismo, aparentemente, indicaría que el centro estaba cerrado previamente por el Ministerio de Salud Pública, lo que levanta interrogantes sobre las condiciones en que operaba.
Por su parte, el padre de la víctima, José Eduardo Hernández, denunció que durante la mañana y parte del mediodía el centro solicitaba con urgencia donaciones de sangre y dinero, mientras —según presume— su hija ya habría fallecido.
Los familiares insisten en que no han recibido información precisa sobre si se aplicaron los protocolos médicos adecuados.
Hasta el momento, las autoridades de salud y organismos correspondientes han iniciado las investigaciones, mientras el caso permanece en desarrollo.
La familia, en medio del dolor, exige transparencia, respuestas y justicia.
Por: Málvelin Plasencia