Con palmadas enérgicas, y entre vitores de militares, reapareció el expresidente cubano Raúl Castro (2008-2018), en un acto por el 65 aniversario de la Dirección de Seguridad Personal del Ministerio del Interior, según mostró un informe del noticiero de la televisión estatal.
Durante este retorno mediático, Castro estuvo acompañado por la cúpula del Gobierno, con el presidente Miguel Díaz-Canel y su nieto Raúl Guillermo Rodríguez Castro (interlocutor en las negociaciones con Washington) a la cabeza.
La presencia del líder de la Revolución en el evento acalla los rumores que circularon la semana pasada en medios y redes sociales del exterior. Las especulaciones apuntaban a una posible hospitalización por un accidente cerebrovascular e incluso a su muerte.
Raúl Castro, junto a su hermano Fidel Castro (1926-2016), participó en la fundación de la Dirección de Seguridad Personal en 1961. El organismo tiene como función proteger físicamente a los principales dirigentes cubanos.
Entre las actividades del acto destacó la lectura de una carta escrita por Raúl Castro, a cargo del ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas. En ella, el expresidente reconoció la labor del órgano y recordó a los 32 cubanos muertos el pasado 3 de enero.
La carta de Raúl Castro y el contexto político
«La Revolución vive días difíciles bajo la hostilidad del Gobierno de Estados Unidos, que continúa empeñado en hacer desaparecer el ejemplo de Cuba en el mundo», decía un fragmento de la carta, en referencia a la compleja crisis económica que atraviesa la isla, agravada desde enero tras el bloqueo petrolero y las sanciones por parte de Washington.
Además, Castro fue acusado formalmente en Estados Unidos el pasado 20 de mayo por el derribo en 1996 de dos avionetas de una organización cubana en el exilio. El hecho dejó cuatro tripulantes muertos y Washington ha asegurado que quiere llevarlo ante un tribunal, lo que ha despertado el fantasma de una captura similar a la de Nicolás Maduro en Venezuela.
Sin embargo, también existen conversaciones bilaterales entre ambos países, en las que participa su nieto Rodríguez Castro.
Estas negociaciones han vuelto a colocar al expresidente en el centro del tablero político. Esto ocurre pese a que dejó formalmente la dirección del país en 2018 y la del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) en 2021.
Esa distancia de la escena política, sumada a sus 95 años, alimenta periódicamente los rumores sobre su estado de salud. La especulación aumenta cuando sus apariciones públicas se vuelven menos frecuentes.
Fuente: CDN