En medio del llanto, las muestras de cariño y los buenos recuerdos, fue sepultado este martes el destacado cantante dominicano Alejandro Wigberto Bueno López, conocido artísticamente como Alex Bueno, en el Parque Cementerio Fuente de Luz Memorial, de su natal San José de las Matas.
Con profundo pesar, familiares, amigos, colegas y cientos de admiradores dieron el último adiós al legendario artista, considerado una de las voces más importantes de la música dominicana.
Los actos fúnebres iniciaron en el bulevar El Cristo, donde familiares, amigos y admiradores compartieron anécdotas y rindieron homenaje al intérprete de éxitos como Colegiala, Confidente y Esa pared. Posteriormente, el cortejo fúnebre recorrió las principales calles del municipio entre lágrimas, aplausos y canciones, mientras los asistentes resaltaron la humildad, el carisma y el talento que distinguieron al artista durante toda su carrera.


Más tarde, sus restos fueron trasladados al Patio Cultural para un homenaje póstumo antes de recibir cristiana sepultura.
Previo a su sepultura, se celebró una eucaristía con el cuerpo presente en la parroquia San José de la referida localidad.
Durante el acto de inhumación, realizado en el Parque Cementerio Fuente de Luz Memorial, se desarrolló el homenaje denominado “Dulce Melodía”, en el que un violinista interpretó algunas de las canciones más emblemáticas del artista, mientras familiares y allegados le rendían tributo por su legado musical.
Destacan sencillez y gran corazón
Al ofrecer unas palabras de despedida, Santiago Bueno, hermano del artista, agradeció la presencia de personas llegadas desde distintos puntos del país, así como de Europa y Estados Unidos, quienes acudieron a acompañar a la familia en este delicado momento.
“Sabemos que Alejandro tocó muchas vidas. Recibió mucho cariño de este pueblo, del país y también a nivel internacional. Hoy hemos visto muestras de afecto que ni siquiera imaginábamos”, expresó visiblemente emocionado.
Recordó que desde temprana edad Alex descubrió el talento que Dios le había concedido y que con el paso de los años conquistó escenarios, países y generaciones enteras gracias a su extraordinaria voz.
“Su mayor grandeza no era solamente su talento, sino la calidad de su corazón. Era un hombre lleno de amor, entrega, humildad, generosidad, valentía y pasión por la vida y la música. Fue una persona cercana, noble y bondadosa”, manifestó.
Entre las personalidades presentes también estuvo el bachatero Raulín Rodríguez, quien destacó el talento y la calidad artística de Bueno, a quien definió como uno de los intérpretes más completos que ha tenido República Dominicana.
“Para mí fue uno de los mejores artistas de nuestro país, uno de los más completos. Alex tenía una afinación extraordinaria, una melodía bellísima y una gran voz. Se ha ido Alex, pero sus canciones van a quedar para siempre, porque son canciones que cuando uno las escucha las vive”, expresó.
El intérprete de bachata aseguró que el legado musical del llamado Ruiseñor de la Sierra permanecerá vigente por generaciones y recordó con cariño la amistad que los unió durante años.

“Así mismo lo vamos a recordar siempre, a nuestro amigo Ale. Como decimos los dominicanos, era un señor de la Sierra, un cantante que está entre los tres mejores de este país. Si no es el primero, es el segundo o el tercero. Vine a despedirme de ese gran amigo que fue Ale. Lo vamos a recordar siempre”, manifestó Rodríguez.
Como parte de los homenajes, fue inaugurado el “Sendero del Ruiseñor”, un espacio permanente dentro del parque cementerio donde los visitantes podrán honrar su memoria mediante la siembra de árboles y plantas de sombra.
Cientos de personas de diferentes partes del país acudieron a despedir por última vez a quien llevó el nombre de San José de las Matas a escenarios nacionales e internacionales. Previamente, el veterano cantante fue velado en el Teatro Nacional Eduardo Brito, donde también recibió muestras de reconocimiento de colegas, autoridades y seguidores.

Alex Bueno, cuyo nombre de pila era Alejandro Wigberto Bueno López, nació el 6 de septiembre de 1963 en San José de las Matas. Fue considerado una de las voces más privilegiadas de la música dominicana y alcanzó reconocimiento internacional por interpretar con éxito merengue, bachata, salsa, bolero y balada romántica.
Su carrera artística comenzó a finales de la década de 1970, luego de ganar un concurso de canto que le abrió las puertas a importantes agrupaciones musicales. Más adelante alcanzó gran popularidad como integrante de la Orquesta Liberación y posteriormente consolidó una exitosa carrera como solista.
Durante más de cuatro décadas de trayectoria recibió múltiples reconocimientos por sus aportes a la cultura nacional. Además de su talento artístico, su historia estuvo marcada por la perseverancia y la capacidad de superar grandes desafíos personales, convirtiéndose en una figura admirada por generaciones de dominicanos.
Aunque su voz se apagó, su legado permanecerá vivo en cada una de sus canciones y en la memoria de un pueblo que salió a las calles para despedir a uno de sus hijos más queridos.
Fuentes:
El Caribe
TM Noticias