Poeta, docente y bibliotecaria
No te fuiste del todo,
solo cambiaste de forma.
Ahora habitas en los gestos que repito,
en la fuerza que aparece cuando flaqueo,
en el silencio que a veces me acompaña.
Mi vida sigue, sí,
pero no está vacía.
Camina con el aroma de lo que fuiste,
con la huella invisible de tu amor,
con la calma que dejaste sin saberlo.
Hay días en que duele tu ausencia,
y otros en que sonrío recordándote.
En ambos, estás.
Porque aunque el tiempo pase
y el mundo cambie,
mi vida seguirá caminando
Con tu huella.
Por: Natalia Vargas